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lunes, 5 de marzo de 2012

Ansiedad Primera Parte por Claudia López Vargas


Qué es la ansiedad
La ansiedad es una manifestación esencialmente afectiva. Se trata de una vivencia, de un estado subjetivo o de una experiencia interior, que podemos calificar de emoción. La ansiedad es un mecanismo humano de adaptación al medio y ayuda (si su intensidad no es excesiva) a superar ciertas exigencias de la vida. En este sentido podemos considerar a la ansiedad como una defensa organizada frente a estímulos que rompen el equilibrio fisiológico y psicológico. La ansiedad necesariamente positiva se entronca con lo cotidiano y entra de lleno en el campo de la motivación que nos hace alcanzar metas. La ansiedad normal y proporcionada, así como sus manifestaciones, no puede ni deben eliminarse, dado que se trata de un mecanismo funcional y adaptativo.
Se trata de saber convivir con la ansiedad, sin perder la operatividad. Ahora bien, la ansiedad neurótica es ya otra cosa y tiene otro significado que hay que situar en la órbita de las enfermedades psíquicas que provoca respuestas de evasión e inhibición, que mantiene un estado de alerta prolongado sin justificación alguna. Es entonces cuando lo malo se ve peor.
La ansiedad negativa se caracteriza por sentimientos de malestar, preocupación, hipervigilancia, tensión, temor, inseguridad, sensación de pérdida de control, percepción de fuertes cambios fisiológicos.
Estos cambios fisiológicos son consecuencia de la activación del sistema nervioso, del sistema endocrino y del sistema inmunológico. Por lo general sólo percibimos algunos de los desordenes persistentes que provoca esta activación desadaptativa. La persistencia de estos cambios puede acarrear una serie de desórdenes psicofisiológicos transitorios, como dolores de cabeza, insomnio, disfunción eréctil, anorgasmia femenina, contracturas musculares, disfunciones gástricas, etc. A nivel de nuestro sistema motor, la ansiedad se manifiesta con inquietud motora, hiperactividad, movimientos repetitivos, dificultades de comunicación (a veces tartamudez), consumo de sustancias (comida, bebida, tabaco u otras drogas), llanto, tensión en la expresión facial, etc. Es entonces cuando la ansiedad se convierte en un problema de salud.
Manifestaciones sintomatológicas de la ansiedad.
Físicos: Taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, náuseas, vómitos, “nudo” en el estómago, alteraciones de la alimentación, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, sensación de mareo e inestabilidad. Las alteraciones más graves cursan con insomnio, trastornos de la alimentación y disfunciones sexuales.
Psicológicos: Inquietud, agobio, sensación de amenaza y peligro, inseguridad, sensación de vacío, temor a perder el control, recelos, sospechas, incertidumbre, dificultad para tomar decisiones. En casos extremos, temor a la muerte, a la locura. Suicidio.
De conducta: Estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, torpeza o dificultad para actuar, impulsividad, inquietud motora, dificultad para estarse quieto y en reposo. Estos síntomas vienen acompañados de cambios en la expresividad corporal y el lenguaje corporal: posturas cerradas, rigidez, movimientos torpes de manos y brazos, tensión en las mandíbulas, cambios de voz, expresión facial de asombro, duda o crispación.
Intelectuales o cognitivos: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas, rumiar, pensamientos distorsionados e inoportunos, incremento de las dudas y la sensación de confusión, tendencia a recordar sobre todo cosas desagradables, sobrevalorar pequeños detalles desfavorables, abuso de la prevención y de la sospecha, interpretaciones inadecuadas, susceptibilidad, etc.
Sociales: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultades para iniciar o seguir una conversación, en unos casos, y verborrea en otros, bloquearse o quedarse en blanco a la hora de preguntar o responder, dificultades para expresar las propias opiniones o hacer valer los propios derechos, temor excesivo a posibles conflictos, etc.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

jueves, 1 de marzo de 2012

Qué es el Estrés por Claudia López Vargas



El ritmo agobiante de vida en la sociedad actual tiene sus consecuencias no muy gratas, una de ellas es el estrés. Ese mal contemporáneo ahora es tan común, que incluso se usa para referirse a temas que no tienen mucho que ver con él.
El origen y descubrimiento del estrés
En 1930, un joven austriaco de 20 años llamado Hans Selye, entonces estudiante de medicina en Praga, se dio cuenta de que los enfermos que observaba y que presentaban diversos males, tenían problemas en común, tales como: cansancio, pérdida de apetito, descenso en su peso y otros estragos. Esto llamó la atención al estudioso y observador joven, quien lo denominó “Síndrome de estar enfermo”.
Selye se graduó y realizó un doctorado en química orgánica. Posteriormente una beca de la Fundación Rockefeller lo llevó a la Universidad John Hopkins en Baltimore, Estados Unidos, para realizar un post doctorado, cuya segunda mitad la realizó en Canadá, donde desarrolló sus experimentos de ejercicios extenuantes con ratas de laboratorio que comprobaron la elevación de las hormonas suprarrenales, es decir la adrenalina y noradrenalina, la atrofia del sistema linfático y la presencia de úlceras gástricas. A todo el conjunto de estos desordenes orgánicos, el doctor Selye llamó “estrés biológico”.
Ante estos resultados consideró que varios males como los cardiacos, hipertensión y trastornos emocionales, eran el resultado de cambios fisiológicos originados por un prolongado estrés en los sistemas mencionados.
La continuidad de sus estudios con los ratones le confirmó que no solamente los agentes físicos producen estrés, sino que, en el caso de personas, las exigencias de carácter social y los riesgos del medio ambiente que requieren de cierta capacidad de adaptación y resistencia física y mental provocan el denominado estrés.
Hace más de medio siglo que fue denominado como “la respuesta no específica del organismo a cualquier demanda del exterior”.

Cómo identificar el estrés
Se manifiesta generalmente como resultado de las frustraciones originadas por necesidades insatisfechas, o como respuesta a situaciones que no necesariamente son adversas como circunstancias alegres o benéficas, situaciones que provoquen un cambio en la vida, sin importar si es negativo o positivo, real o imaginario.
Se manifiesta de múltiples maneras, que van desde sudores, taquicardia, escalofríos, mareos, dolores de cabeza, alteraciones del sueño o del apetito y gastrointestinales, presión sanguínea alta, desgano, irritabilidad, apatía y perdida del interés sexual, ansiedad, temores y fobias.
Algunos analistas afirman que el estrés es un factor importante en la formación de la personalidad del individuo, pero cuando no puede ser controlado, inician los problemas. La vida actual nos somete a constantes presiones que sin darnos cuenta nos provocan diversos grados de estrés.
Aunque no to`os los organismos reaccionan de igual manera ante el estímulo que provoca el estrés, algunos lo resentirán inmediatamente y otros tienen cierta resistencia que soportará la carga negativa, pero todo tiene un límite y la resistencia cede y termina por desencadenar una crisis.

Cómo contrarrestar los efectos del estrés
Ante los primeros embates de la afectación, se reckmienda que las personas eliminen determinadas sustancias ingeribles o inhalables que alteran el funcionamiento del organismo, como la cafeína, contenida en el té negro, el café, refrescos de cola y chocolate. También otras ricas en azúcares, como la miel, frutas y leche, entre otras. Y otras que de entrada son nocivas para el organismo como el tabaco, todo tipo de bebidas alcohólicas, además de drogas fuertes.
Además se deben de evitar circunstancias que provoquen el fluido intenso de adrenalina, como deportes extremos, apuestas riesgosas, adicción al trabajo o a las compras, entre otras actividades que estimularían una crisis de estrés.
Esta medida disminuye parcial o totalmente de manera sólo temporal, algunos de los síntomas relacionados con el estrés.
Hablando del estrés crónico, diremos que se le relaciona con los trastornos de ansiedad, y que es una reacción normal frente a diversas situaciones complicadas de la vida, el problema es cuando se presenta en forma excesiva constituye una enfermedad, que evidentemente alterará la vida del enfermo y deberá ser atendido por un especialista lo más pronto posible para así poder contrarrestarlos efectos adversos que provocan cambios en la calidad de vida del paciente.
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martes, 28 de febrero de 2012

Autoestima por Claudia López Vargas


La persona con la que más convives durante toda tu vida eres tú. Nuestra más importante relación es con nosotros mismos, y la convivencia con nosotros mismos es la relación a la que menos tiempo y esfuerzo dedicamos. La que menos solemos tomar en serio y la más importante de todas las áreas de nuestra vida. La Autoestima es una de las dimensiones psicológicas más cruciales en la existencia humana.
En general se suele llamar Autoestima a una actitud o a una emoción que tenemos frente a nosotros mismos. En realidad, técnicamente, la Autoestima es una respuesta emocional particular al hecho de realizar un juicio de valor sobre todo lo que consideramos nuestra persona. Se refiere al grado de valor que nos asignamos. Normalmente, se confunden los términos Autoimagen, Autoconcepto, Identidad y Confianza en uno Mismo como si fueran todos lo mismo y como si todos fueran sustituibles por la palabra Autoestima.
Todos estos aspectos psicológicos de la percepción de uno mismo son tan cercanos y están tan relacionados, que parecen funcionar y ser la misma cosa. No lo son, pero para el propósito de éste artículo no es necesario que expliquemos cada uno, solamente diremos que es más correcto decir que todos estos aspectos forman una actitud ante sí mismo.
Las respuestas emocionales como la tristeza y el enojo (con sus respectivas respuestas compulsivas y problemáticas, la violencia impulsiva y la depresión), así como muchas otras actitudes que son causa de conflicto humano y de insatisfacción personal, son reguladas por el nivel de Autoestima y de seguridad personal (o Autoconfianza).
Si me siento bien conmigo mismo, si me siento valioso e importante, si me siento capaz, mi manera de enfrentar todo en la vida es mucho más madura y adecuada. No me ofendo fácilmente. No me siento inseguro, con miedos o amenazado por los demás o por la vida. No tengo la necesidad de quedarme en una relación en la que me humillan o maltratan por sentir, que por lo menos, alguien me quiere y tengo poco miedo de la soledad. No vivo mi trabajo como una preocupación desproporcionada, me siento seguro de lo que puedo lograr y a la vez no me engaño, puedo aceptar mis limitaciones porque no me siento menos valioso por tenerlas.
En fin, la actitud ante uno mismo es, como podemos ver, la pieza fundamental para enfrentar y vivir las relaciones, los problemas y la existencia en general de manera madura, productiva y sobre todo satisfactoria. Es el factor central de la sensación de plenitud con la propia vida.
En realidad es posible decir que todos, absolutamente todos los conflictos de un ser humano encuentran una buena parte de su solución en el trabajo de Autoestima (usando el término en ese sentido general). De la misma manera, todos los temas de desarrollo humano o desarrollo personal o superación personal están relacionados con el desarrollo de la Autoestima, la confianza personal y una sana actitud ante uno mismo.
La actitud ante uno mismo (y por tanto la Autoestima) se va formando desde los primeros meses de vida. La manera en que nuestro ambiente nos trata y nos define, las relaciones que tenemos de pequeños con nuestros familiares y amigos así como el tipo de ideas y valores que recibimos en nuestra educación de parte de todos los que nos rodean, van formando la manera en que nos vemos a nosotros mismos y cómo nos valoramos. Obviamente, este es un proceso complejo y largo de describir, pero sobresale el hecho de que el tipo de emociones que vivimos en nuestras relaciones más importantes, así como el tipo de “etiquetas” que aprendemos a ponernos a nosotros mismos, son de especial impacto en la formación y desarrollo de nuestra Autoestima.
Por ejemplo, si vivimos una relación fría o distante con alguno o ambos de nuestros padres por lo general no desarrollamos una sensación de importancia y valía profunda. De la misma forma, si en nuestro ambiente hay una serie de etiquetas que los demás nos enseñan a poner en nuestra persona, esas descripciones y las emociones que implican quedan asociadas a nuestra sensación de valía. Si nos consideran tontos o feos no desarrollamos la misma sensación que si nos consideran capaces o agradables.
La autoestima crece o decrece de acuerdo con las situaciones de la vida. Es una característica que se va desarrollando y es modificable, aunque muchos de nosotros no lo sepamos. De hecho, si tuviéramos más educación y conocimiento al respecto, nuestra vida tendría muchas más satisfacciones. Pero esto no es así, es más, es al contrario. La mayoría de la gente cree que el trabajo de Autoestima es sólo importante para las personas inseguras o con miedos sociales. No saben, no se dan cuenta, de que el trabajo de Autoestima es un camino de desarrollo personal que transforma la vida. Y claro que es útil para quienes tienen un nivel alto de inseguridad, pero es igual de importante y de útil para todos los demás. No se diga para quienes tienen problemas de impulsividad o problemas de pareja o dificultades en las relaciones familiares, o problemas de adicciones. El trabajo de Autoestima o mejor dicho de actitud ante uno mismo, es indispensable para todo ser humano. Es de hecho la base del verdadero conocimiento de quiénes somos y la vía para un desarrollo pleno de todas nuestras potencialidades, incluida nuestra espiritualidad.
Hay quienes creen tener una excelente autoestima y lo que en realidad tienen es un excelente mecanismo de defensa para no sentir su baja autoestima y lo llegan a convertir en una armadura ante la vida y sus circunstancias, y en lugar de ser más maduros y sentirse bien en la vida, están más presionados por mantener firme su armadura. Desarrollar una buena autoestima no es cosa de juego, ni tan simple como algunas frases suelen sugerir: “quiérete a ti mismo”… bueno, sí, pero ¿cómo?, no es nada más así, por lo menos no para quien tiene una estructura de emociones y pensamientos que no le permiten tener una buena autoestima.
En este punto parece importante reflexionar que la mayoría de nosotros no sabemos realmente cómo se desarrolla la Autoestima y la seguridad personal. No sabemos cómo se logra el carisma, la alegría y la seguridad que genera un desarrollo sano de la actitud ante uno mismo. Tan es así que inclusive algunos cursos de desarrollo personal o libros de autosuperación pueden llegar a generar más frustración que beneficios en una persona. Por ejemplo, cuando te hacen sentir un mediocre y fracasado por no lograr seguir los lineamientos que sus autores manejan, aunque esos valores y lineamientos sean reales y buenos para los autores y los digan con buena intención, puede ser que no apliquen y no sean adecuados para todas las personas. Es por eso que es muy importante aprender una serie de temas sobre la actitud ante uno mismo cuando queremos crecer en Autoestima. Es importante un programa de trabajo de autoestima serio y comprobado.
En el fondo, el ser humano tiene la capacidad de poseer la sensación más plena y gratificante imaginable, que es en realidad la expresión de un crecimiento bien llevado de esa cualidad emocional tan crucial que llamamos Autoestima. Esta implica mejores relaciones sociales y laborales (más oportunidades de trabajo, más desarrollo económico inclusive), mejores relaciones familiares, de pareja, más armonía y sobre todo más plenitud en la vivencia de uno mismo y por tanto, felicidad. En su expresión más científica o más espiritual es un hecho que el trabajo de Autoestima es una de las llaves hacia la estabilidad emocional, económica y afectiva. Es uno de los temas más ignorados y más necesitados.
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lunes, 27 de febrero de 2012

Cómo Vestir en una Entrevista de Trabajo por Claudia López Vargas


Ir bien vestido a la entrevista de trabajo es fundamental. La imagen dice mucho de ti, así que cuando te presentes en una entrevista, ten en cuenta la imagen de la empresa y arréglate conforme a ella.
Vestirse bien no significa, necesariamente, ir siempre de traje. El truco está en mostrarse tal como se es, pero procurando transmitir una imagen profesional y fiable. A continuación unos pequeños consejos:
Ø Por norma general, son mejores los colores conservadores en algún tono azul o gris. Usar un color negro puede resultar demasiado serio. Si lo usas, asegúrate de llevar otro color cerca de tu cara para suavizar la imagen.
Ø Es preferible usar camisas que camisetas. Si la situación lo requiere, lleva corbata.
Ø No uses sandalias, chanclas o calzado por el estilo. Es demasiado informal.
Ø Si usas traje, comprueba que te quede bien. Ni demasiado holgado, ni demasiado estrecho. Intenta llevar trajes a la moda.
Ø No conviene usar pantalones de pescador ni piratas. Tampoco calentadores en las piernas.
Ø Si eres mujer, no te pintes las uñas con colores chillones ni estrambóticos. Mantén las uñas cuidadas y limpias.
Ø Evita cargarte de joyería innecesaria: no uses más de dos anillos en cada mano o un pendiente por oreja.
Ø Si optas por llevar las piernas desnudas, usa medias, aunque haga calor. Las medias pueden ser de color neutral, o de algún color que combine con tus zapatos.
Ø Vigila los complementos. Es mejor usar bolsos discretos y con estilo, que impresos o demasiado modernistas.
Ø Evita las cazadoras de cuero (chamarras), son demasiado deportivas.
Ø Cambia la apariencia de tu forma de vestir en una segunda entrevista, cambiando el color de tu blusa, camisa, o corbata.
Ø Una entrevista no es el lugar adecuado para presumir que estás a la moda, aunque si te dedicas a alguna carrera relacionada al arte, puedes ser un poco más apropiado.
Ø En cualquier caso, lo que te pongas debe destacar el hecho de que eres un profesional, una persona fiable y confiada, lista para trabajar en un nuevo trabajo. Deja que te guíe tu sentido común.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

viernes, 24 de febrero de 2012

Cómo Triunfar en una Entrevista de Trabajo 2 por Claudia López Vargas


Herramientas de los tres tipos de lenguaje: no verbal, paraverbal y verbal:
* Gestión del lenguaje no verbal (LNV). Nuestra postura y nuestros gestos suelen ser inconscientes. Si no somos conscientes de ellos pueden dar una imagen inapropiada de nosotros por lo que es preciso aprender a gestionarlos adecuadamente, más cuando estamos frente a alguien que nos está examinando.
* Uso de la sonrisa. Este gesto es universal y abre muchas puertas. Emplearlo en la entrevista de trabajo es fundamental para dar una imagen agradable ante el entrevistador.
* Empleo de la mirada. Ver a los ojos es importante para dar sensación de seguridad y de confianza en nosotros mismos.
* Cuidado de nuestra imagen personal. En 7 segundos el entrevistador se hará una imagen de nosotros. Por ello debemos cuidar nuestra presencia, adaptando nuestro vestuario al puesto de trabajo al que optamos.
* Ojo con los tics. Tocarse el pelo, rascarse la nariz, juguetear con el anillo o tamborilear con los dedos son algunos de los “tics” más típicos que delatan nuestros nervios en una entrevista de trabajo. Ser consciente de ellos y tratar de controlarlos lo mejor posible permitirá dar una imagen más relajada ante nuestro interlocutor.
* Cuidado de nuestra voz. El lenguaje paraverbal es también importante. Emplear la voz adecuadamente, vocalizando, pronunciando correctamente y en un volumen adaptado al de nuestro entrevistador es fundamental para gustarle.
* Respirar abdominalmente. Conlleva una cierta práctica si no lo hacemos habitualmente aunque es interesante porque nos permite hablar más tranquilos que si mantenemos una respiración torácica o clavicular.
* Cuidado de nuestro lenguaje verbal. Aunque nuestro cuerpo y nuestra voz hablan por sí solos, es fundamental que cuidemos nuestro lenguaje verbal. Ojo con las expresiones que empleamos, por supuesto evitar las palabras malsonantes, así como las generalizaciones y los juicios. Temas como política, religión, etc. deben evitarse en una entrevista de trabajo.
* Ojo con los “peros”. El “pero” es una palabra que se considera, en PNL, un “borrador universal” que elimina lo que se ha dicho anteriormente. Por tanto hay que tener cuidado cuando lo empleamos para desacreditar lo que el entrevistador nos está diciendo: “Sí, pero…”, mejor sustituirlo por “y”.
Herramientas de la comunicación en grupo:
* Predisposición a hablar en público. Cada vez es más importante, en muchos trabajos, estar dispuestos a realizar presentaciones en público, por lo que no debemos negarnos a ello. Si el nuevo trabajo lo exige debemos tener la disposición de prepararnos para ello, por lo que en la entrevista, si así nos lo preguntan, diremos que estamos dispuestos.
* Empleo de las tres claves de la Oratoria en la entrevista. Las tres claves fundamentales para hablar en púbico son: naturalidad, humildad y transmitir con el corazón. Sin dejar de atender a todo lo dicho anteriormente, mostrarnos naturales, humildes y transmitiendo desde el corazón nos acercará más al entrevistador y podremos conquistarle mejor.
* Preparar la entrevista. Hasta los mejores oradores ensayan sus presentaciones antes de hacerlas públicas. Por ello, es importante preparar bien nuestra entrevista de trabajo, ensayando incluso con alguien que pueda hacer el papel de entrevistador y nos haga preguntas. Cuanto más preparados vayamos, mejor.
Muchos de los temas aquí mencionados los puedes encontrar en este mismo blog. Prepárate bien para tu entrevista de trabajo y después haznos saber cómo te fue, será muy inspirador para nosotros saber que lograste ese nuevo trabajo o posición en la empresa que estabas buscando.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

jueves, 23 de febrero de 2012

Cómo Triunfar en una Entrevista de Trabajo 1 por Claudia López Vargas


Tener éxito en una entrevista de trabajo es mucho más fácil si se utilizan instrumentos como la Inteligencia Emocional y la Programación Neurolingüística (PNL).
Herramientas de la Inteligencia Emocional:
* Escucha activa. Es fundamental leer o escuchar con atención la oferta de trabajo que se nos hace, a fin de apostar por aquellas que se ajustan a nuestro perfil. Además, debemos adaptar nuestro CV a la oferta, de manera que resaltemos en él aquello que se considera importante por parte de la empresa que ofrece el puesto.
* Honestidad. Adaptar el CV no quiere decir que mintamos en él. Las mentiras en nuestra historia profesional pueden hacer que en la entrevista estemos más nerviosos de lo normal. Si el CV se ajusta a lo que hemos vivido podremos mostrar una mayor seguridad.
* Neutralidad. Saber gestionar correctamente nuestras emociones es fundamental para mostrarnos, ante el entrevistador, tranquilos y confiados en nuestras posibilidades. Mostrar inseguridad o excesivos nervios no da una buena impresión.
* Gestión del miedo. A pesar de lo que a veces se considera, el miedo es una emoción positiva que nos ayuda a estar atentos. El miedo hay que llevarlo a un lado, acompañándonos, no delante, puesto que nos paralizaría, ni detrás, que nos empujaría.
* Evitar los comentarios inapropiados a la hora de responder a las preguntas del entrevistador. Es fundamental evitar los juicios sobre los trabajos o los “jefes” anteriores, puesto que eso sólo nos descalifica a nosotros mismos.
* Optimismo. Mantener una visión positiva de la vida y de la entrevista que se va a realizar. Un trabajador pesimista o depresivo no es apetecible para una empresa.
* Empatía. Ponerse en la piel del entrevistador es muy interesante. Antes de ir a la entrevista piensa: ¿qué tipo de persona querrán para ese puesto de trabajo? ¿Qué necesitan? Si puedes anticipar lo que el entrevistador quiere podrás ajustarte mejor a sus deseos y conseguir el empleo.
Herramientas de la Programación Neurolingüística (PNL):
* Gestión de la zona cómoda. El ser humano se encuentra más confortable si conoce el lugar en donde está, por ello, es interesante que, un día previo a la fecha de la entrevista, nos acerquemos hasta el sitio para conocer la calle, la entrada, etc. El día de la entrevista iremos más tranquilos y confiados.
* Visualización. Al igual que los deportistas realizan ejercicios de concentración y visualización, también nosotros podemos prepararnos para la entrevista previamente. Para ello, está bien que, con un proceso de ojos cerrados, nos imaginemos en la entrevista y pensemos en lo que nos vamos a encontrar allí, qué nos van a decir, qué vamos a escuchar, a ver, e incluso imaginarnos, la sensación de tranquilidad que vamos a sentir.
* Anclaje de seguridad o relajación. La PNL nos enseña a “capturar” sensaciones de experiencias pasadas, como la de seguridad o la de relajación, para emplearlas cuando las necesitemos. En una entrevista de trabajo nos puede hacer falta sentir esa seguridad o esa relajación para enfrentarnos a ella con más tranquilidad.
* Calibración y rapport. Durante la entrevista hay dos herramientas básicas de la PNL para utilizar. La calibración consiste en la observación de la otra persona: gestos, postura, respiración, voz y lenguaje; el rapport es ajustar nuestros gestos, postura, respiración, voz y lenguaje al del entrevistador. Cuanto más parecidos seamos a él más le gustaremos en la entrevista.
* Reforzar nuestras creencias potenciadoras y desechar las creencias limitantes. Frases como “yo puedo” o “yo soy capaz” nos apoyan para enfrentarnos a la entrevista con más fuerza. Por el contrario, ideas como: “no me lo van a dar”, “seguro que seleccionan a otro”, no nos ayudan.
No te pierdas mañana la segunda parte de este artículo.
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lunes, 20 de febrero de 2012

La Importancia del Arte y la Educación Holística en el Siglo XXI por Claudia López Vargas


A nivel internacional, la comisión para “La educación del siglo XXI” de la UNESCO, ha señalado un conjunto de recomendaciones para orientar la formación hacia las necesidades e intereses de las comunidades del nuevo milenio; estas recomendaciones surgidas de diferentes experiencias pedagógicas son recogidas por la educación Holística, la cual construye una propuesta integral y estratégica para desarrollar un nuevo sentido de la experiencia humana, “en donde el arte tiene un rol importante en el desarrollo personal”.
Cada persona es una totalidad en sí misma, un ser integral con múltiples inteligencias, cuyo aprendizaje debe estar orientado al desarrollo emocional y espiritual, así también como a nivel cognitivo.
El Arte tiene la capacidad de integrar, por medio de la experiencia y de las diferentes técnicas el desarrollo del área intelectual (concepto), el área psicomotriz (movimiento, gesto), las emociones (alegría, placer, dolor) y la dimensión espiritual (autoconocimiento, meditación), las cuales son la base fundamental de todo crecimiento personal, ya que cada una de estas dimensiones se interrelacionan entre sí y se complementan en orden y armonía.
Los educadores de este nuevo milenio tienen la responsabilidad de seguir formándose cada vez más en este sentido, y con ello fomentar estas nuevas tendencias desde sus talleres particulares para poder generar un cambio estructural tanto en lo particular como en lo colectivo.
Es importante generar una fuerza de unidad colectiva, que en principio inicia en el ejercicio de la propia experiencia para llegar hasta las aulas y así poder modificar poco a poco el sistema educativo al que le urge una reforma.
Dejar que el arte holista participe activamente en la nueva educación proporcionará mejores métodos y técnicas que combinan lo vivencial e intuitivo con lo académico, facilitando con ello a que el alumno pueda trabajar sus inteligencias múltiples, balanceando sus hemisferios derecho e izquierdo.
Tener presente esta visión integral dentro de la formación educativa significa beneficiar al alumno en su búsqueda personal en el conocimiento de sí mismo y despertar de sus capacidades innatas, lo cual es importante para poder construir nuevos caminos que sostengan y ayuden a avanzar positivamente a las siguientes generaciones que son nuestros propios hijos y sociedad.
La educación es la pieza fundamental en el cambio que todos estamos buscando para abrirnos a una mayor visión que contenga una filosofía de vida y manera de vivir más autentica y completa para despertar nuestra verdadera potencialidad humana espiritual.
La nueva educación para el siglo XXI recomienda el valor del oficio académico no sólo desde la comprensión intelectual, sino también desde el entendimiento de las diferentes áreas educativas, ciencia, arte, filosofía etc. como mediadores y puente comunicador para vivenciar y potencializar nuestras múltiples habilidades y conocimiento interior.
En este sentido el arte se ubica como un medio transformador capaz de expresar nuestro mundo interno y nos lleva a reconectarnos con esa parte esencial que habita en todo lo que nos rodea y en cada uno de nosotros, lo cual nos permite experimentar nuestros diferentes aspectos, físico, emocional, mental y espiritual.
Algunas recomendaciones básicas del Arte Holístico:
\ Proponer nuevos métodos artísticos para descubrir la capacidad y potencial creativo.
\ Desarrollo de autoestima y potencial personal por medio del don y talento personal.
\ Reforzar la personalidad por medio del juego creativo.
\ Fomentar nuevas vías de comunicación por medio de las diferentes áreas artísticas.
\ Dar nuevas herramientas de autoconocimiento por medio del arte y la creatividad.
\ Activar y balancear los hemisferios derecho e izquierdo.
\ Integrar saberes y conocimiento interior a través del arte vivencial.
\ Fomentar una cultura de liderazgo y originalidad por medio del arte.
\ Desarrollar las inteligencias múltiples (hemisferios derecho e izquierdo) y sus diferentes habilidades por medio del hacer creativo.
Así, el “Arte en la educación Holística” es vivencial y contiene en la experiencia integral, la comprensión autentica de que somos parte de un todo indivisible capaz de fusionar y crear a múltiples niveles.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.