Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta atención. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta atención. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El beso, una meditación activa Por José Manuel Ruiz Regil


Una vez que se comprende el sentido práctico de sentarse de chinito a contar las respiraciones y cultivar ese estado de atención que hace del ser el centro del huracán mientras la vida pasa sin juicio a nuestro alrededor, nadar, cantar, bailar, caminar o realizar cualquier otra actividad puede convertirse en pretexto para meditar.


¿Por qué no, entonces, probar el beso, como el “safú oriental”  donde sentarse a transmutar las ansias de la frustración en serenidad, o hacer de su murmullo un mantram de saliva que uno repite para abrir espacios en la conciencia del presente?


Cerrar los ojos durante el beso es probablemente una de las evasiones más comunes. Y es normal. Los amantes se abstraen a su realidad interna y delegan en esos dos emisarios del ego –los labios- todo un caudal de emociones, sensaciones y deseos que se filtran a través de la imaginación para convertirse en fantasías –compartidas o privadas-, que conforman la gran experiencia erótica.

Idealmente, estos ensueños son mutuos. Si es que no se usa al otro como vehículo de placer en vez de acompañante honorario en el viaje hedónico. Por ello, la práctica del beso puede resultar interesante para los ávidos meditadores, para los que disfrutan del instante y asumen el reto de vivir el presente aún montados en la catapulta de la fantasía más provocadora.


El contacto labio-labio, labio-lengua, lengua-lengua y sus combinaciones accesorias puede ser, al tiempo que un despachador al infinito del campo universal de sensaciones, un ancla para garantizar la presencia constante en el aquí y ahora. 

Abordar el beso como una actividad meditativa compartida, permite sincronizar el placer de la pareja, la respiración de los dos, el ritmo cardíaco de uno y otro; y dar voz al contrapunto entre la urgencia y la paz que frisa las fronteras de la piel. 


Si se tiene contacto visual, y se descubren los códigos de gemidos y movimientos de cuello propios de cada danza, es probable que la pareja transite por un sendero de sensaciones inéditas, al tiempo que construyen juntos el adoquinado de su silencio trascendente, asociado a una de las actividades más íntimas de sus vidas.


Encontrarse, reconocerse, explorarse, hallarse, acompañarse, morder las cúpulas del campo unificado a través del filtro del amor activo, puede constituir una emocionante manera de aquietar la mente, exaltar los sentidos y vibrar al unísono, permitiendo al organismo estimular la secreción glandular, fortalecer el sistema inmune, llenar de endorfinas el torrente sanguíneo y crear intersticios de tiempo donde la prisa cotidiana no tenga más cabida.


Cada beso, cada encuentro será el resultado de decenas, cientos, miles de instantes en que el ego explotará en pedazos, para conformar el vacío que será colmado por el beso meditativo.

lunes, 31 de octubre de 2011

Para Aumentar tu Comprensión Durante la Lectura de un Libro o al Escuchar una Conferencia por Claudia Lopez Vargas


Ø Siempre considera que leer o escuchar eficientemente es una búsqueda de ideas, pensamientos y respuestas.
Ø Tu actitud debe de ser activa durante la lectura de un libro o al escuchar una conferencia. Si sólo lees o escuchas pasivamente, nunca comprenderás.
Ø Practica los siguientes consejos para desarrollar una actitud activa:
ü Antes de leer formalmente un libro, haz una prelectura. Lee el título general y el de sus capítulos, secciones y apartados; revisa el índice de contenido; de ser posible, lee el primer y último párrafos de cada capítulo. Esto te permitirá identificar la idea o ideas principales de la obra y a realizar la lectura total con mayor atención.
ü Antes de asistir a una conferencia, investiga acerca del conferenciante y del tema que desarrollará. Busca información relacionada con la conferencia en diccionarios, enciclopedias, periódicos, revistas o platica con personas que conozcan acerca del tema. Escribe las preguntas que esperas resolver con la información de la conferencia. Esto te permitirá escuchar con mayor atención.
ü Haz preguntas, siempre, esto te inducirá a pensar. Busca respuestas a preguntas específicas.
Sugerencias para involucrarse con el material informativo.
Cuando leas material informativo, lee para encontrar respuestas específicas. Leer es una búsqueda de información o conocimiento. Al leer estás buscando respuestas a preguntas.
Antes de leer, pregúntate exactamente qué quieres que te conteste el artículo, reporte, libro, revista o periódico. Haz una lista de tus cuestionamientos y añade las siguientes preguntas clave: ¿quién?, ¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo? y ¿por qué?
Estas preguntas automáticamente te involucrarán con el material y harán que no te distraigas. Lee cada oración pensando si da respuesta a tus preguntas. Si encuentras una respuesta, detente y léela cuidadosamente hasta asegurarte de que has entendido. Puedes involucrarte más con el tema si decides subrayar esta “respuesta”. Continúa leyendo todo el texto hasta satisfacer tus dudas.
RALE, una palabra de ayuda para activar la atención.
RALE es una palabra mnemotécnica que puede ayudarte a tener una actitud activa al leer o escuchar. RALE son las iniciales de “Resumir”, “Anticiparse”, “Leer entre líneas” y “Evaluar”, es decir, cuatro reglas básicas para activar nuestra atención.
R Resumir. Haz un resumen rápido de lo que el autor ha escrito o de lo que el conferencista ha dicho.
A Anticiparse. Con base en lo que has leído o escuchado, trata de imaginarte lo que leerás o escucharás posteriormente.
L Leer entre líneas. Trata de encontrar más información en las líneas del texto o del discurso. En el caso de un mensaje escrito, identifica estilo, época, corriente ideológica, tono de la narración, etcétera. Si se trata de un mensaje hablado, identifica la entonación y ritmo de la voz, los ademanes y gestos del hablante, el énfasis de su discurso, etcétera.
E Evaluar. Valora el contenido de lo que lees o escuchas. Pregúntate si la información es completa, lógica, veraz o, simplemente, cuestiónate si estás o no estás de acuerdo con ella.
Si practicas estas cuatro reglas básicas evitarás que tu mente divague, y te mantendrás constante y exclusivamente concentrado en las palabras y en los pensamientos del orador o del texto. Sin duda esto te ayudará a obtener el significado y contenido de cualquier material escrito, conferencia o conversación.
Sólo se olvida lo que no deja huella.
Recuerda siempre que la atención es un proceso necesario para poder llevar a cabo una gran variedad de actividades mentales, incluyendo memorizar, comprender el lenguaje oral y escrito y resolver problemas intelectuales. Un objeto atendido permanecerá en nuestra memoria, aquello a lo que no le prestemos atención nunca dejará huella en nosotros.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.