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viernes, 28 de octubre de 2011

Organización de la Memoria en el Cerebro por Claudia López Vargas


El cerebro humano contiene unas cien mil millones de células llamadas neuronas y están reunidas en redes que dan lugar a diversos procesos cognoscitivos, como la memoria, la inteligencia, la emoción y la personalidad. A través de los sentidos recibimos información visual, táctil, auditiva, olfativa y gustativa que llega a regiones específicas de la corteza cerebral. En cada uno de los casos la memoria permite el registro de lo que el sujeto recibe, el almacenamiento o conservación de esta información y la evocación o recuperación de la huella de memoria.
Formación de una Memoria.
El cerebro humano puede mantener billones de impresiones, algunas son momentáneas y otras duran toda la vida. A estas impresiones las llamamos memorias. Vivimos rodeados continuamente de sonidos y estímulos visuales, pero la mayor parte de éstos los desechamos inmediatamente. Cuando le prestamos atención a una percepción sensorial, ésta entra en una segunda etapa conocida como memoria a corto plazo. Cada fragmento de información que es percibida se envía a un almacenaje específico de nuestra biblioteca interna. Durante la noche, cuando el cuerpo descansa, estos fragmentos son recuperados del almacén, reagrupados y repasados. Cada repasada provoca que se delineen más profundamente en la estructura neuronal, hasta que llega un momento en que las memorias y la persona que las mantiene se vuelven uo mismo.
¿En Dónde Está la Memoria?
La memoria no reside en una parte concreta del cerebro, sino que resulta de un esfuerzo creativo en conjunto realizado por neuronas versátiles que funcionan en equipos, comunicándose mediante sinapsis y sustancias neurotransmisoras.
La mayor parte de las memorias consiste en un grupo de elementos dispersos que se sincronizan. Lo que aparentemente es una memoria simple en realidad es una construcción muy compleja. Si se piensa por ejemplo en “un perro”, se recuerda la forma, el nombre, su apariencia, su olor y el sonido de su voz.
Desde el punto de vista de procesamiento, cada pieza de información se extrae de diferentes partes del cerebro. Cuando fallamos en conectar el nombre de una persona con su cara, es cuando experimentamos el desequilibrio o el rompimiento del proceso de este ensamblaje automático. Muchos de nosotros lo empezamos a experimentar a los 20 años de edad, pero nos atormenta más cuando llegamos a los 50.
La consolidación de la memoria depende del hipocampo, una estructura que está por debajo de los lóbulos temporales. Durante este tiempo, el hipocampo mantiene y registra la memoria, está conectado con diferentes partes de la corteza y se mantiene activado. Los episodios destinados a la memoria a largo plazo se envían al hipocampo de la corteza, donde son registrados como patrones neuronales. Debido a que el hipocampo está conectado en formas diferentes con áreas corticales es capaz de hacer una representación global de un suceso.
El traer un dato antiguo a la mente, activa las áreas temporales y frontales. El temporal guarda hechos y lenguaje, mientras que las regiones frontales llevan a las memorias a la conciencia.
Los episodios que van a quedar almacenados en la memoria a largo plazo no se almacenan directamente. El proceso de almacenarlos toma tiempo, si es en forma permanente puede ser de dos años, hasta entonces son frágiles y pueden ser fácilmente borrados.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

lunes, 17 de octubre de 2011

Las Etapas del Recuerdo por Claudia López Vargas


El recuerdo o evocación de la información consiste en tres etapas: registro, retención o almacenamiento y recuperación.
Ø Registro. Es necesario registrar la información para pasar al almacenaje temporal o memoria a corto plazo.
Ø Retención o almacenamiento. Para retener la información se requiere de atención a aspectos relevantes, asociarla con algo que ya conocemos, analizarla, elaborar detalles y repetirla. Estas tareas le dan un significado más profundo a la información y aumentan la oportunidad de recordarla. En esta etapa los procesos importantes son: atención, asociación y repetición.
Ø Recuperación. Es el proceso de sacar la información almacenada en la memoria a largo plazo al estado consciente de la memoria a corto plazo. Una gran parte de las quejas de memoria se centran en la incapacidad de recuperar cuando se necesita la información almacenada. Existen dos formas o caminos a través de los cuales podemos recuperar la información: el reconocimiento y la evocación.
ü La evocación es la búsqueda automática de la información almacenada en la memoria a largo plazo.
ü El reconocimiento es la acción de percibir y diferenciar una información entre varias alternativas.
En general, el reconocimiento es más fácil que la evocación. La evocación se activa comúnmente con una clave (un pensamiento, una imagen, un sonido, una palabra, un olor) que inicia la recuperación de información almacenada en la memoria a largo plazo.
¿Por qué olvidamos? No es eficiente recordar todo lo que registramos. Una parte esencial del proceso de memoria es tomar decisiones acerca del tipo de información que vale la pena retener. Son múltiples las causas por las que olvidamos, éstas son sólo algunas de ellas:
v Cierta información nunca llega al almacenamiento permanente, sólo pasa por la memoria sensorial o la memoria a corto plazo. Esto puede deberse a que no le prestamos la debida atención, la oímos y vimos pero no la escuchamos y miramos, no la comprendimos, no nos importó lo suficiente para recordarla, algo nos distrajo o simplemente no necesitamos recordarla.
v Las memorias que entran en nuestro almacén pueden sobresaturarse con otra información similar que hace que la información original no sea relevante.
v La información nueva no tiene un conocimiento previo y no tenemos con qué asociarla, por eso es más difícil de recordar.
v Cierta información sólo se recuerda cuando tenemos las claves apropiadas.
v Algunas memorias no están disponibles todo el tiempo o simplemente desaparecen. Esto puede deberse a la falta de uso.
v Las memorias cambian a través del tiempo, constantemente reconstruimos lo que aprendimos y lo incorporamos a lo que continuamente aprendemos. Esto explica por qué dos personas que participaron en el mismo suceso, con el tiempo, lo recuerdan de forma diferente.
En resumen, la transferencia de memoria sensorial a memoria a corto plazo requiere de atención; la transferencia de memoria a corto plazo a memoria a largo plazo requiere de repetición y organización.
El olvido de la memoria sensorial es resultado de la desaparición de la imagen, la información se pierde en menos de un segundo, simplemente como función del tiempo. El olvido de la memoria a corto plazo es por desplazamiento, la información nueva desplaza a la vieja. El olvido de la memoria a largo plazo es por la interferencia que ocurre entre una pieza de información y otra aprendida, previa o subsecuentemente. Este tipo de memoria también se olvida por falta de uso.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

miércoles, 12 de octubre de 2011

La Flexibilidad del Cerebro por Claudia López Vargas


La capacidad de cambio que tiene el cerebro ofrece esperanzas para prevenir y tratar enfermedades cerebrales. Observaciones importantes al respecto son:
  • Ø Algunas personas pueden retrasar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer. Entre más estimulada está una persona, menor es la posibilidad de que muestre los síntomas de la enfermedad. La razón es simple: la actividad intelectual genera más reserva sináptica que compensa, por lo menos parcialmente, la pérdida causada por la alteración.
  • Ø Siempre es posible lograr alguna recuperación en casos de embolias cerebrales. Aunque en estos casos existen áreas permanentemente alteradas, se pueden crear nuevas rutas que rodeen la zona dañada o retomen la función de esa área.
  • Ø Los estudios con tomografía por emisión de positrones (PET) ha mostrado que las víctimas de embolias cerebrales se recuperan estableciendo nuevas conexiones dendríticas. La recuperación depende, en parte, del tipo y la localización de la lesión, al igual que de la edad del paciente y de su historia médica. En algunos casos se piensa que neuronas adyacentes aumentan sus redes y retoman la función del tejido dañado. También, otros centros cerebrales que gobiernan las acciones involuntarias expanden su papel para compensar las funciones alteradas.
La actividad intelectual debe de ser variada y permanente. Existen muchas actividades que estimulan el cerebro, aquí algunos ejemplos:
  • Ø Estar involucrado de manera activa en áreas que no sean familiares o automáticas. Cualquier actividad que sea desafiante intelectualmente puede ser útil para incrementar la actividad cerebral. Escoger algo divertido pero poco familiar puede ser una buena idea. Por ejemplo un programador de computadoras podría practicar música, una bailarina podría interesarse por la historia o la geografía.
  • Ø Ejercitar la mente. Hacer crucigramas o armar rompecabezas representan ejercicios sencillos pero excelentes de las habilidades verbales y espaciales. Son ejercicios intelectuales que se encuentran al alcance de todos.
  • Ø Tocar un instrumento musical. El cerebro tiene que resolver todo un problema de control muscular, además de aprender a leer notas en un pentagrama y correlacionarlas con sus dedos para crear tonos. Debe de seguir compases y escuchar melodías. Esta es realmente una actividad compleja y de muy alto nivel.
  • Ø Hacer reparaciones caseras. Aprender a reparar algo como los frenos del carro o un aparato de la casa es una manera de ejercitar el cerebro. La solución no es lo más importante, lo más importante es el desafío, el imaginar las posibles soluciones, el buscar alternativas de arreglo.
  • Ø Dedicar algún tiempo al arte. Si tienes una buena capacidad verbal, toma entonces un curso de pintura. Si eres bueno en pintura, toma un curso de redacción, escribe en un periódico o lee y aprende poesías. Desarrolla más capacidades de las que tienes, el arte es un muy buen vehículo para lograrlo.
  • Ø Mantener una actividad física permanente. Existe una correlación entre la actividad física y el mantenimiento cognoscitivo. Ejercicio físico moderado puede llevar a una mayor activación de todo el cuerpo. Se aumenta el flujo sanguíneo. La sangre lleva oxígeno y éste alimenta al cerebro. Hay que hacer actividad nueva y que requiera pensar. Aprender a bailar tango o merengue puede ser mejor que saltar en la casa toda la noche.
  • Ø Estar con gente inteligente e intelectualmente desafiante. La forma más placentera de incrementar la actividad cerebral es conocer e interactuar con personas inteligentes e interesantes. Discusiones intelectuales, búsqueda de soluciones a problemas actuales y juegos de mesa, como el ajedrez, pueden ser altamente positivos.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.