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lunes, 21 de mayo de 2012

Qué es la Inteligencia Cultural por Claudia López Vargas





La inteligencia cultural es nuestra capacidad para relacionarnos efectivamente con personas de otras culturas; es la habilidad para reconocer, leer y adaptarse a señales culturales, tanto obvias como imperceptibles, cómodas como extrañas, de manera que tu efectividad no esté comprometida cuando interactúes con personas de otros países. Cuando hablamos de cultura no nos referimos sólo a nacionalidades. Si la cultura está compuesta por los valores, actitudes, creencias y comportamientos compartidos por un grupo de personas, cuando hablamos de cultura también nos referimos a culturas organizacionales, profesionales y a otras que nos identifican con los grupos a los que pertenecemos, por ejemplo, podemos hablar de: cultura “latina”, de los “contadores” o  “futbolistas”.

Todas las culturas tienen un aspecto visible y uno invisible. Dentro de lo visible podemos encontrar: nuestro aspecto físico que incluye cómo nos vestimos, cortamos el pelo, las tradiciones, los símbolos usados en camisetas, los libros que leemos, la música que escuchamos. Dentro de lo que no es tan visible incluimos los valores, creencias y perspectivas de la vida y del mundo. Por lo general, la gente busca relacionarse con personas de las mismas culturas porque comparten todos estos códigos. El problema se crea cuando nos encontramos con personas de diferentes culturas, nos cuesta entenderlos y llegamos a menospreciarlos porque no piensan o actúan como nosotros. La inteligencia cultural nos permite tener la amplitud, flexibilidad y capacidad para lidiar con estos desafíos en forma efectiva. Requiere comprender que ninguna cultura es superior, mejor o peor que otra y que el poder entender las diferencias, aunque no las compartamos, nos permite coordinar acciones con personas de culturas diferentes para alcanzar fines en común.

Un profesional o empresario con inteligencia cultural es capaz de solucionar problemas, tomar decisiones y resolver conflictos de una manera que optimice las diferencias culturales para generar mejores soluciones sustentables y creativas.

El primer paso para desarrollar la inteligencia cultural implica reconocer nuestros valores, creencias y actitudes y aceptar que aunque son los nuestros no son los únicos válidos. Hay otras maneras de ver la realidad y en la medida que podamos entender esas diferencias, vamos a poder relacionarnos con los otros más efectivamente. En otras palabras, la empatía, o la capacidad de ponernos en los zapatos del otro, nos permite ser sensibles a las necesidades de otras personas. En la medida que somos conscientes de nuestros “filtros culturales”, podemos participar en el ejercicio de explorar maneras alternativas de entender la realidad y comportarnos sin miedo a “perder” algo al aceptar esas diferencias. Esto requiere humildad, curiosidad, flexibilidad, capacidad de estar “presente” a las sutilezas de las diferencias culturales, y disposición para tomar riesgos y equivocarse en el trayecto para acortar esas distancias culturales.
Además de las creencias, la inteligencia cultural implica comportamientos específicos que dan cuenta de esa capacidad para relacionarnos. Nuestra efectividad en demostrar interés haciendo preguntas y la capacidad de estar presentes al lenguaje corporal pueden ayudarnos en ese proceso. Es decir, que el sentirnos cómodos haciendo preguntas que nos permitan entender mejor a los otros y prestar atención no sólo a lo que se dice sino también a lo que no se dice o cómo se dice, nos puede dar información útil para entender mejor a personas que pertenecen a culturas diferentes de las nuestras.
Para poder desarrollar una Inteligencia Cultural efectiva es necesario:
 1. Reconocer el impacto de la cultura: Los comportamientos culturales son señales externas de valores y creencias profundamente arraigadas que se han construido en una sociedad a lo largo del tiempo. Entendiendo qué es la cultura, cómo has sido moldeado por ella y cómo tus valores culturales difieren con personas de otras partes del mundo, puedes volverte más perceptivo y exitoso en un mercado global culturalmente diverso.
2. Comprender las raíces culturales propias: Nuestros valores y comportamientos son resultados de nuestro origen y de lo que hemos sido expuestos desde nuestra más temprana niñez. Esto es reforzado a lo largo de nuestra vida, comenzando por los cuentos para niños y los héroes de la juventud. Una completa apreciación de tu propio perfil cultural te permitirá contemplar la real magnitud de su impacto en tu conducta
3. Reconocer e interpretar las raíces culturales en otros: Si no conoces estas diferencias, muy posiblemente atribuyas un significado donde no lo hay o pierdas un significado donde sí lo había. De esta manera puedes reaccionar emocionalmente sintiéndote confundido, enojado o frustrado. El aspecto importante aquí es que otros sostienen sus valores como incuestionables verdades al igual que tú los tuyos.
4. Desarrollar estrategias y habilidades de ajuste: El desafío es ajustarse a las diferencias culturales mientras se permanece auténtico. Desarrollar habilidad cultural no significa comprometer los valores personales. Significa que reconoces las señales y adaptas tu comportamiento a ellas. No comprometes los objetivos, simplemente buscas métodos alternativos culturalmente adaptables para alcanzarlos.
La urgencia por líderes empresariales culturalmente competentes no tiene precedente. Gracias a la globalización, Internet y otros avances tecnológicos, formamos parte de un nuevo mercado global. Simplemente no puede ser subestimado: Si se ignora y no se sabe cómo manejar activamente la diversidad cultural global, existirán problemas para triunfar en los negocios.

Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

lunes, 14 de mayo de 2012

Optimismo Inteligente por Claudia López Vargas





Muchas veces cuando se habla de pensamiento positivo, de optimismo, hay personas que piensan en eso como una actitud inocente, como si un optimista fuera la persona que tiende a negar la realidad, que cree  que nunca pasa nada y que en el caso de que pase será algo de poca importancia.

Todos hemos escuchado en alguna ocasión alguno de esos discursos en que se mencionan y se combinan conceptos como el optimismo o la energía positiva. Y no es difícil encontrarse, en una gran cantidad de ellos, con cierta relación casi supersticiosa, en que se sugiere que lo que hace que algo salga bien, en última instancia, es que uno lo anhele suficientemente y que el pensamiento positivo es algo así como milagroso ya que pocas veces nos dicen que, si bien la repetición por sí misma es como el habla de un loro, la acción asociada a la repetición verbal da resultados maravillosos.  El truco está en hacer y hacer diferente para obtener resultados diferentes.

A partir de las investigaciones de la psicología positiva encabezadas por Martín Seligman se ha empezado a hablar del optimismo inteligente en contraposición a esa especie de negación ilusa de la realidad. Quizá esta idea sea de las más “inteligentes” que ha desarrollado la psicología en los últimos años. Combina de forma perfecta dos elementos que para muchos serían muy difíciles de compatibilizar: el optimismo por una parte, un concepto específicamente ligado a la interpretación de los hechos en base a emociones positivas y que tiene, a su vez, repercusiones en el afrontamiento de las personas y, por otro, la inteligencia, ligada a lo racional por excelencia. ¿Cómo se llevan de la mano estas dos ideas cuando parecen pertenecer a mundos tan distanciados como la emoción y la racionalidad?

Hoy en día sabemos que estos dos aspectos de la vida no están tan distanciados, ni mucho menos. Es más, se ha empezado a descubrir que en muchos de esos discursos ñoños sobre el optimismo se esconde una forma de vivir tan absurda como la que se basa en un pesimismo patológico.

El optimismo es el valor que nos ayuda a enfrentar las dificultades con buen ánimo y perseverancia, descubriendo lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que podemos recibir. La principal diferencia que existe entre una actitud optimista y su contraparte –el pesimismo- radica en el enfoque con que se aprecian las cosas: empeñarnos en descubrir inconvenientes y dificultades nos provoca apatía y desánimo.

Normalmente la frustración se produce por un fracaso, lo cual supone un pesimismo posterior para actuar en situaciones similares. La realidad es que la mayoría de nuestros tropiezos se dan por falta de cuidado y reflexión. ¿Para qué sirve entonces la experiencia? Para aprender, rectificar y ser más previsores en lo futuro y, así, poder enfocar de una mejor manera nuestro optimismo.

En el clásico del vaso medio lleno (optimismo) o medio vacío (pesimismo), ¿cuál de las interpretaciones se acerca más a la idea de “optimismo inteligente”? Pues, sin duda, la que opte por considerar el vaso como medio lleno porque tienen en cuenta dos elementos fundamentales: que el vaso medio lleno corresponde a una realidad tangible, comprobable y, por otro lado, que se es consciente de que definir ese estado como medio lleno en vez de medio vacío, sí tiene cierta influencia en nuestra forma de afrontar esa situación. Mientras la primera interpretación crea en nosotros un estado de ánimo positivo, la segunda nos transmite un fondo de tristeza, de desánimo que orienta de forma casi imperceptible a veces, pero real, nuestra conducta.

En el ámbito de las relaciones, por ejemplo, cuando funcionamos en pareja, no es lo mismo ni tiene las mismas implicaciones considerar lo que el otro está haciendo bien que lo que está haciendo mal, aún cuando las dos facetas de la realidad sean inapelables. El optimista inteligente no niega lo que no funciona, pero decide, de forma consciente, considerar también lo que es adecuado en aras de fortalecer su ánimo en la relación y tener un enfoque constructivo y no basado en el reproche o en el ánimo de que la pareja cambie a aquello que, egoístamente, queremos que sea para que sea un reflejo fiel de nosotros mismos. Cuando nos sentimos agredidos por alguien (y la agresión podría ser un hecho indiscutible), no tendremos la misma reacción considerando que la persona ha tenido mala intención o cuando entendemos que no la ha tenido.

Se habla del optimista inteligente como alguien que es capaz de ver la realidad y reconocer si algo no funciona, pero a su vez, tiene la capacidad para valorar cómo puede hacer él para mejorarla. Es una especie de cualidad de poder ver lo que habría de cambiarse sin por ello despreciar lo que funciona correctamente.

El optimista inteligente es capaz de darse cuenta de que estamos en una situación de crisis pero eso ni le paraliza como al pesimista, ni se sienta a esperar a que la solución venga milagrosamente como lo hace el optimista ñoño. Reflexiona, toma su propia responsabilidad sobre la situación y busca acciones orientadas al cambio.


El optimismo es una actitud permanente de “recomenzar”, de volver al análisis y al estudio de las situaciones para comprender mejor la naturaleza de las fallas, errores y contratiempos, sólo así estaremos en condiciones de superarnos y de lograr nuestras metas. Si las cosas no fallaran o nunca nos equivocáramos, no haría falta ser optimistas.

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viernes, 30 de marzo de 2012

Psicología del Amor por Claudia López Vargas


El amor es uno de los más hermosos sentimientos que el ser humano puede albergar, pero la ciencia tiene mucho que decir de cómo y porqué nos enamoramos. En estas últimas décadas se han realizado diversos estudios sobre “la psicología del amor” y se asegura que el amor está motivado por una necesidad fisiológica y este impulso puede originar reacciones imprevisibles.
Una conocida teoría en psicología es la de Robert Sternberg: “La teoría triangular del amor” que apuesta por tres componentes bien claros dentro de lo que entendemos como amor.
Ø La Confianza: Es el compartir deseos, sueños, ilusiones, confidencias con otra persona y la satisfacción que encontramos en que esa persona nos escuche y atienda.
Ø La pasión: Hay un deseo de estar con la otra persona a nivel sexual, hay atracción y deseo.
Ø Compromiso: Existe la convicción de que la otra persona nos apoyará, nos prestará su ayuda y no nos olvidará.
En combinación con estas tres características principales (intimidad, pasión y compromiso) nos salen 6 clases distintas de amor:
Ø El amor vacio: Cuando es un amor donde sólo hay compromiso, no existe pasión ni existe confianza. Podría ser una pareja que lleva años casada y no rompe su relación por convencionalismos sociales. Viven en la misma casa, duermen en habitaciones separadas y hacen cada uno su propia vida.
Ø El encaprichamiento: Cuando sólo tenemos la pasión, el deseo sexual. Es el llamado amor a primera vista.
Ø El amor fatuo: Este tipo de amor conlleva pasión y compromiso. Es un amor poco realista ya que no se conoce a la otra persona, no existe la confianza. Es un amor más fuerte que un mero encaprichamiento.
Ø El amor romántico: Este amor tiene como componentes a la pasión y a la confianza, pero no existe el compromiso.
Ø El amor sociable: Existe la confianza y el compromiso pero ya no existe la pasión. Es el amor de una pareja que a pesar de que se quiere y tiene confianza ha perdido la pasión.
Ø El amor completo: Es el tipo de amor ideal, une compromiso, pasión, y confianza. Hay que destacar que según las investigaciones el estado de enamoramiento suele decaer entre 6 meses a dos años. Luego, según la Psicología, el amor completo es difícil de mantener y suele derivar hacia los otros tipos de amor.
El amor según los psicólogos Hatfield y Raspson se divide en dos tipos:
Ø Amor compañero: Conlleva un alto grado de compromiso, intimidad y unión. Lo que no existe es la pasión, es el amor por los amigos, familia etc.
Ø Amor pasional: Conlleva intimidad, apego y pasión. Se vive como un sentimiento muy intenso y se asocia al sexo y al romanticismo. Es el que se siente por la pareja.
En este sentido, en la Psicología del Amor existen diversos teóricos pero sin lugar a dudas uno de los imperecederos ha sido Erich Fromm con su excelente obra “El arte de amar”.
Una de sus ideas más interesantes para la Psicología del Amor la constituye su clasificación de los tipos de parejas y los sentimientos que descansan en su base:
Ø El amor infantil que se guía por el principio: \“Amo porque me aman\“.
Ø El amor dependiente que se dirige por la idea: \”Te amo porque te necesito\”.
Ø El amor erótico donde aparentemente existe un deseo de unión completa pero realmente prevalece el enamoramiento fugaz y el deseo sexual.
Ø El amor maduro que descansa sobre ideas del tipo: \”Me aman porque amo\” o \”Te necesito porque te amo\”.
De hecho, la Psicología del Amor reconoce que las relaciones maduras son el objetivo a alcanzar por la pareja, ya que este tipo de relación permite el crecimiento de cada una de las personas como una individualidad y a la misma vez, permite el fortalecimiento de los sentimientos positivos dentro de la pareja.
No obstante, como puede presuponerse, en la Psicología del Amor las relaciones maduras son las más difíciles de lograr ya que demandan un gran compromiso por parte de ambos y un excelente nivel de autoconocimiento que le permita a ambas personas entregarse y confiar en el otro.
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martes, 28 de febrero de 2012

Autoestima por Claudia López Vargas


La persona con la que más convives durante toda tu vida eres tú. Nuestra más importante relación es con nosotros mismos, y la convivencia con nosotros mismos es la relación a la que menos tiempo y esfuerzo dedicamos. La que menos solemos tomar en serio y la más importante de todas las áreas de nuestra vida. La Autoestima es una de las dimensiones psicológicas más cruciales en la existencia humana.
En general se suele llamar Autoestima a una actitud o a una emoción que tenemos frente a nosotros mismos. En realidad, técnicamente, la Autoestima es una respuesta emocional particular al hecho de realizar un juicio de valor sobre todo lo que consideramos nuestra persona. Se refiere al grado de valor que nos asignamos. Normalmente, se confunden los términos Autoimagen, Autoconcepto, Identidad y Confianza en uno Mismo como si fueran todos lo mismo y como si todos fueran sustituibles por la palabra Autoestima.
Todos estos aspectos psicológicos de la percepción de uno mismo son tan cercanos y están tan relacionados, que parecen funcionar y ser la misma cosa. No lo son, pero para el propósito de éste artículo no es necesario que expliquemos cada uno, solamente diremos que es más correcto decir que todos estos aspectos forman una actitud ante sí mismo.
Las respuestas emocionales como la tristeza y el enojo (con sus respectivas respuestas compulsivas y problemáticas, la violencia impulsiva y la depresión), así como muchas otras actitudes que son causa de conflicto humano y de insatisfacción personal, son reguladas por el nivel de Autoestima y de seguridad personal (o Autoconfianza).
Si me siento bien conmigo mismo, si me siento valioso e importante, si me siento capaz, mi manera de enfrentar todo en la vida es mucho más madura y adecuada. No me ofendo fácilmente. No me siento inseguro, con miedos o amenazado por los demás o por la vida. No tengo la necesidad de quedarme en una relación en la que me humillan o maltratan por sentir, que por lo menos, alguien me quiere y tengo poco miedo de la soledad. No vivo mi trabajo como una preocupación desproporcionada, me siento seguro de lo que puedo lograr y a la vez no me engaño, puedo aceptar mis limitaciones porque no me siento menos valioso por tenerlas.
En fin, la actitud ante uno mismo es, como podemos ver, la pieza fundamental para enfrentar y vivir las relaciones, los problemas y la existencia en general de manera madura, productiva y sobre todo satisfactoria. Es el factor central de la sensación de plenitud con la propia vida.
En realidad es posible decir que todos, absolutamente todos los conflictos de un ser humano encuentran una buena parte de su solución en el trabajo de Autoestima (usando el término en ese sentido general). De la misma manera, todos los temas de desarrollo humano o desarrollo personal o superación personal están relacionados con el desarrollo de la Autoestima, la confianza personal y una sana actitud ante uno mismo.
La actitud ante uno mismo (y por tanto la Autoestima) se va formando desde los primeros meses de vida. La manera en que nuestro ambiente nos trata y nos define, las relaciones que tenemos de pequeños con nuestros familiares y amigos así como el tipo de ideas y valores que recibimos en nuestra educación de parte de todos los que nos rodean, van formando la manera en que nos vemos a nosotros mismos y cómo nos valoramos. Obviamente, este es un proceso complejo y largo de describir, pero sobresale el hecho de que el tipo de emociones que vivimos en nuestras relaciones más importantes, así como el tipo de “etiquetas” que aprendemos a ponernos a nosotros mismos, son de especial impacto en la formación y desarrollo de nuestra Autoestima.
Por ejemplo, si vivimos una relación fría o distante con alguno o ambos de nuestros padres por lo general no desarrollamos una sensación de importancia y valía profunda. De la misma forma, si en nuestro ambiente hay una serie de etiquetas que los demás nos enseñan a poner en nuestra persona, esas descripciones y las emociones que implican quedan asociadas a nuestra sensación de valía. Si nos consideran tontos o feos no desarrollamos la misma sensación que si nos consideran capaces o agradables.
La autoestima crece o decrece de acuerdo con las situaciones de la vida. Es una característica que se va desarrollando y es modificable, aunque muchos de nosotros no lo sepamos. De hecho, si tuviéramos más educación y conocimiento al respecto, nuestra vida tendría muchas más satisfacciones. Pero esto no es así, es más, es al contrario. La mayoría de la gente cree que el trabajo de Autoestima es sólo importante para las personas inseguras o con miedos sociales. No saben, no se dan cuenta, de que el trabajo de Autoestima es un camino de desarrollo personal que transforma la vida. Y claro que es útil para quienes tienen un nivel alto de inseguridad, pero es igual de importante y de útil para todos los demás. No se diga para quienes tienen problemas de impulsividad o problemas de pareja o dificultades en las relaciones familiares, o problemas de adicciones. El trabajo de Autoestima o mejor dicho de actitud ante uno mismo, es indispensable para todo ser humano. Es de hecho la base del verdadero conocimiento de quiénes somos y la vía para un desarrollo pleno de todas nuestras potencialidades, incluida nuestra espiritualidad.
Hay quienes creen tener una excelente autoestima y lo que en realidad tienen es un excelente mecanismo de defensa para no sentir su baja autoestima y lo llegan a convertir en una armadura ante la vida y sus circunstancias, y en lugar de ser más maduros y sentirse bien en la vida, están más presionados por mantener firme su armadura. Desarrollar una buena autoestima no es cosa de juego, ni tan simple como algunas frases suelen sugerir: “quiérete a ti mismo”… bueno, sí, pero ¿cómo?, no es nada más así, por lo menos no para quien tiene una estructura de emociones y pensamientos que no le permiten tener una buena autoestima.
En este punto parece importante reflexionar que la mayoría de nosotros no sabemos realmente cómo se desarrolla la Autoestima y la seguridad personal. No sabemos cómo se logra el carisma, la alegría y la seguridad que genera un desarrollo sano de la actitud ante uno mismo. Tan es así que inclusive algunos cursos de desarrollo personal o libros de autosuperación pueden llegar a generar más frustración que beneficios en una persona. Por ejemplo, cuando te hacen sentir un mediocre y fracasado por no lograr seguir los lineamientos que sus autores manejan, aunque esos valores y lineamientos sean reales y buenos para los autores y los digan con buena intención, puede ser que no apliquen y no sean adecuados para todas las personas. Es por eso que es muy importante aprender una serie de temas sobre la actitud ante uno mismo cuando queremos crecer en Autoestima. Es importante un programa de trabajo de autoestima serio y comprobado.
En el fondo, el ser humano tiene la capacidad de poseer la sensación más plena y gratificante imaginable, que es en realidad la expresión de un crecimiento bien llevado de esa cualidad emocional tan crucial que llamamos Autoestima. Esta implica mejores relaciones sociales y laborales (más oportunidades de trabajo, más desarrollo económico inclusive), mejores relaciones familiares, de pareja, más armonía y sobre todo más plenitud en la vivencia de uno mismo y por tanto, felicidad. En su expresión más científica o más espiritual es un hecho que el trabajo de Autoestima es una de las llaves hacia la estabilidad emocional, económica y afectiva. Es uno de los temas más ignorados y más necesitados.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

viernes, 24 de febrero de 2012

Cómo Triunfar en una Entrevista de Trabajo 2 por Claudia López Vargas


Herramientas de los tres tipos de lenguaje: no verbal, paraverbal y verbal:
* Gestión del lenguaje no verbal (LNV). Nuestra postura y nuestros gestos suelen ser inconscientes. Si no somos conscientes de ellos pueden dar una imagen inapropiada de nosotros por lo que es preciso aprender a gestionarlos adecuadamente, más cuando estamos frente a alguien que nos está examinando.
* Uso de la sonrisa. Este gesto es universal y abre muchas puertas. Emplearlo en la entrevista de trabajo es fundamental para dar una imagen agradable ante el entrevistador.
* Empleo de la mirada. Ver a los ojos es importante para dar sensación de seguridad y de confianza en nosotros mismos.
* Cuidado de nuestra imagen personal. En 7 segundos el entrevistador se hará una imagen de nosotros. Por ello debemos cuidar nuestra presencia, adaptando nuestro vestuario al puesto de trabajo al que optamos.
* Ojo con los tics. Tocarse el pelo, rascarse la nariz, juguetear con el anillo o tamborilear con los dedos son algunos de los “tics” más típicos que delatan nuestros nervios en una entrevista de trabajo. Ser consciente de ellos y tratar de controlarlos lo mejor posible permitirá dar una imagen más relajada ante nuestro interlocutor.
* Cuidado de nuestra voz. El lenguaje paraverbal es también importante. Emplear la voz adecuadamente, vocalizando, pronunciando correctamente y en un volumen adaptado al de nuestro entrevistador es fundamental para gustarle.
* Respirar abdominalmente. Conlleva una cierta práctica si no lo hacemos habitualmente aunque es interesante porque nos permite hablar más tranquilos que si mantenemos una respiración torácica o clavicular.
* Cuidado de nuestro lenguaje verbal. Aunque nuestro cuerpo y nuestra voz hablan por sí solos, es fundamental que cuidemos nuestro lenguaje verbal. Ojo con las expresiones que empleamos, por supuesto evitar las palabras malsonantes, así como las generalizaciones y los juicios. Temas como política, religión, etc. deben evitarse en una entrevista de trabajo.
* Ojo con los “peros”. El “pero” es una palabra que se considera, en PNL, un “borrador universal” que elimina lo que se ha dicho anteriormente. Por tanto hay que tener cuidado cuando lo empleamos para desacreditar lo que el entrevistador nos está diciendo: “Sí, pero…”, mejor sustituirlo por “y”.
Herramientas de la comunicación en grupo:
* Predisposición a hablar en público. Cada vez es más importante, en muchos trabajos, estar dispuestos a realizar presentaciones en público, por lo que no debemos negarnos a ello. Si el nuevo trabajo lo exige debemos tener la disposición de prepararnos para ello, por lo que en la entrevista, si así nos lo preguntan, diremos que estamos dispuestos.
* Empleo de las tres claves de la Oratoria en la entrevista. Las tres claves fundamentales para hablar en púbico son: naturalidad, humildad y transmitir con el corazón. Sin dejar de atender a todo lo dicho anteriormente, mostrarnos naturales, humildes y transmitiendo desde el corazón nos acercará más al entrevistador y podremos conquistarle mejor.
* Preparar la entrevista. Hasta los mejores oradores ensayan sus presentaciones antes de hacerlas públicas. Por ello, es importante preparar bien nuestra entrevista de trabajo, ensayando incluso con alguien que pueda hacer el papel de entrevistador y nos haga preguntas. Cuanto más preparados vayamos, mejor.
Muchos de los temas aquí mencionados los puedes encontrar en este mismo blog. Prepárate bien para tu entrevista de trabajo y después haznos saber cómo te fue, será muy inspirador para nosotros saber que lograste ese nuevo trabajo o posición en la empresa que estabas buscando.
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jueves, 23 de febrero de 2012

Cómo Triunfar en una Entrevista de Trabajo 1 por Claudia López Vargas


Tener éxito en una entrevista de trabajo es mucho más fácil si se utilizan instrumentos como la Inteligencia Emocional y la Programación Neurolingüística (PNL).
Herramientas de la Inteligencia Emocional:
* Escucha activa. Es fundamental leer o escuchar con atención la oferta de trabajo que se nos hace, a fin de apostar por aquellas que se ajustan a nuestro perfil. Además, debemos adaptar nuestro CV a la oferta, de manera que resaltemos en él aquello que se considera importante por parte de la empresa que ofrece el puesto.
* Honestidad. Adaptar el CV no quiere decir que mintamos en él. Las mentiras en nuestra historia profesional pueden hacer que en la entrevista estemos más nerviosos de lo normal. Si el CV se ajusta a lo que hemos vivido podremos mostrar una mayor seguridad.
* Neutralidad. Saber gestionar correctamente nuestras emociones es fundamental para mostrarnos, ante el entrevistador, tranquilos y confiados en nuestras posibilidades. Mostrar inseguridad o excesivos nervios no da una buena impresión.
* Gestión del miedo. A pesar de lo que a veces se considera, el miedo es una emoción positiva que nos ayuda a estar atentos. El miedo hay que llevarlo a un lado, acompañándonos, no delante, puesto que nos paralizaría, ni detrás, que nos empujaría.
* Evitar los comentarios inapropiados a la hora de responder a las preguntas del entrevistador. Es fundamental evitar los juicios sobre los trabajos o los “jefes” anteriores, puesto que eso sólo nos descalifica a nosotros mismos.
* Optimismo. Mantener una visión positiva de la vida y de la entrevista que se va a realizar. Un trabajador pesimista o depresivo no es apetecible para una empresa.
* Empatía. Ponerse en la piel del entrevistador es muy interesante. Antes de ir a la entrevista piensa: ¿qué tipo de persona querrán para ese puesto de trabajo? ¿Qué necesitan? Si puedes anticipar lo que el entrevistador quiere podrás ajustarte mejor a sus deseos y conseguir el empleo.
Herramientas de la Programación Neurolingüística (PNL):
* Gestión de la zona cómoda. El ser humano se encuentra más confortable si conoce el lugar en donde está, por ello, es interesante que, un día previo a la fecha de la entrevista, nos acerquemos hasta el sitio para conocer la calle, la entrada, etc. El día de la entrevista iremos más tranquilos y confiados.
* Visualización. Al igual que los deportistas realizan ejercicios de concentración y visualización, también nosotros podemos prepararnos para la entrevista previamente. Para ello, está bien que, con un proceso de ojos cerrados, nos imaginemos en la entrevista y pensemos en lo que nos vamos a encontrar allí, qué nos van a decir, qué vamos a escuchar, a ver, e incluso imaginarnos, la sensación de tranquilidad que vamos a sentir.
* Anclaje de seguridad o relajación. La PNL nos enseña a “capturar” sensaciones de experiencias pasadas, como la de seguridad o la de relajación, para emplearlas cuando las necesitemos. En una entrevista de trabajo nos puede hacer falta sentir esa seguridad o esa relajación para enfrentarnos a ella con más tranquilidad.
* Calibración y rapport. Durante la entrevista hay dos herramientas básicas de la PNL para utilizar. La calibración consiste en la observación de la otra persona: gestos, postura, respiración, voz y lenguaje; el rapport es ajustar nuestros gestos, postura, respiración, voz y lenguaje al del entrevistador. Cuanto más parecidos seamos a él más le gustaremos en la entrevista.
* Reforzar nuestras creencias potenciadoras y desechar las creencias limitantes. Frases como “yo puedo” o “yo soy capaz” nos apoyan para enfrentarnos a la entrevista con más fuerza. Por el contrario, ideas como: “no me lo van a dar”, “seguro que seleccionan a otro”, no nos ayudan.
No te pierdas mañana la segunda parte de este artículo.
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viernes, 17 de febrero de 2012

Metamodelo por Claudia López Vargas


En Programación Neurolingüística se dice que "el mapa no es igual al territorio". Ésto significa que las personas no responden a la realidad, sino a las percepciones que tienen de la realidad haciendo representaciones (mapas) de la misma, por lo que ven, sienten o escuchan. Por tanto, los modelos o mapas que creamos cada uno de nosotros, serán diferentes.
Es un hecho que gran parte de los problemas que se dan en el mundo, se deben a que cada persona cree firmemente saber la verdad y está convencido de que los demás están equivocados. Sin embargo, ningún mapa del mundo es más "real" o "verdadero" que el otro. Esto puede demostrarse en virtud de que cada persona tendrá posibilidades y limitantes diferentes, las que Grinder y Bandler dividen en tres categorías:
Limitantes neurológicas.
Se cree que la función del sistema nervioso, del cerebro y de los órganos de los sentidos, son más que nada eliminativos y no productivos. Cada persona es capaz de recordar en cada momento todo lo que ha ocurrido y percibir todo lo que está ocurriendo en cada lugar del universo. La función del cerebro y del sistema nervioso consiste en protegernos de ser abrumados y confundidos por esta masa de conocimientos, en gran medida inútiles y sin importancia.
Limitantes sociales.
Los factores sociogenéticos son todas las categorías o filtros a los cuales estamos sujetos como miembros de un sistema social. Las maneras aceptables de percibir una realidad en una cultura dada. Tal vez el filtro sociogenético más comúnmente reconocido lo constituye el sistema de nuestra lengua. Dentro de cualquier parte de la riqueza de nuestra experiencia está relacionado con el número de distinciones que hacemos en determinada área de nuestra sensación.
Limitantes individuales.
Al igual que las huellas digitales, cada individuo tiene una serie de experiencias que conforman su historia personal y que le son únicas e irrepetibles, las limitantes individuales constituyen la raíz de las profundas diferencias existentes entre los seres humanos y la manera como creamos nuestros modelos del mundo. Puede que estas diferencias en nuestros modelos adulteren nuestras pautas sociales enriqueciendo nuestra experiencia, mostrándonos más alternativas, o bien, empobreciendo nuestra experiencia de modo que se disminuya nuestra capacidad para actuar de manera eficaz.
Modelo de Precisión
La información es poder, es decir, quien posee información es dueño de la situación. Aquellos que han alcanzado el dominio eficaz de la información, están en condiciones de modificar su propia experiencia del mundo y de influir en los pensamientos, sentimientos y acciones que conforman la experiencia de la mayoría de nosotros, y esto se logra a través de la comunicación. Por tanto, el dominio que se tenga de la comunicación hacia el mundo externo y la manera como representemos la información del mismo, determinarán el grado de superación con nosotros y con los demás.
Los buenos comunicadores explotan los puntos fuertes y débiles del lenguaje, de hecho, la habilidad de emplear el lenguaje con precisión, es esencial para llegar a ser un excelente comunicador.
El lenguaje nos permite compartir experiencias mediante un grupo de señales comúnmente entendidas. La mayor cantidad de objetos y acciones en una experiencia que cualquier persona quisiera referir en palabras, tendrá una enorme probabilidad de no ser entendida en la forma exacta en que quiere expresarla. Decimos que la calidad en la comunicación es directamente una medida entre la relación que tiene una palabra, con la representación interna de la persona.
Así pues, la comunicación será de calidad cuando pueda ser vista, oída o sentida y describa objetos o acciones que no puedan ser confundidas con otras, para ello, utilizamos una poderosa herramienta de PNL llamada Metamodelo o Modelo de Precisión.
Las personas podemos tener la idea completa de lo que queremos decir (estructura profunda), pero al momento de traducir los pensamientos en palabras, sólo expresamos una aproximación de la idea, es decir, acortamos la estructura profunda y lo que realmente referimos es la estructura superficial.
Para pasar de la estructura superficial a la estructura profunda, inconscientemente eliminamos parte de la información, al simplificarla, distorsionamos el significado, y finalmente, hacemos generalizaciones, de ella, lo que nos lleva a evitar conversaciones profundas y llenas de detalles.
La forma más común de comunicarnos es presentar la información de manera superficial. Para conocer la estructura profunda que está ligada íntimamente con la representación visual, sensorial y auditiva de la experiencia de las personas, usamos el modelo de precisión.
También es importante comunicarnos en precisión de tiempo, género, persona, idea, etc. Al aseverar algo debemos de ser precisos: “yo creo, digo, pienso, que…” y no generalizar diciendo “creen, dicen, piensan, que…” ya que de esta manera abrimos la posibilidad de mala información y una comunicación confusa. La PNL también nos enseña a hacernos responsables de nuestras ideas, actos y palabras usando este Modelo de Precisión o Metamodelo y, así, poder lograr una mejor y más eficiente comunicación.
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jueves, 16 de febrero de 2012

¿Cómo puedo mejorar mi creatividad? por Claudia López Vargas.


La respuesta más simple de todas, basada en el poder de nuestro subconsciente es: "Da un paseo". ¿Cuántas ideas has tenido mientras estabas haciendo aeróbicos, caminando, trabajando en el jardín, lavando los platos o manejando?
Nuestro subconsciente está procesando constantemente ideas y estímulos recibidos de manera consciente. Una técnica útil es trabajar activamente en un problema antes de irse a dormir, permitiendo que el subconsciente se haga cargo. Revisa cualquier idea al despertar y ten a la mano papel y lápiz cerca de tu cama para anotar tus ideas.
No hay ningún método seguro que garantice el éxito en la creación de grandes ideas. Un método estructurado puede ser bueno, pero puede, en algunos casos, ser causa de fracaso y bloqueo para muchas ideas. La verdadera inspiración no es medible físicamente ni tangible de ninguna manera concreta.
Sin embargo, se debe tener en cuenta que la consideración descansa en una cualidad que no puede ser medida, aunque puede ser discernida mediante una mente debidamente adaptada. Por ejemplo, cualquier mente que busque adaptación. Ésto es porque la creatividad no puede ser limitada, y por lo tanto, cualquier cosa con límites no puede tener creatividad.
Para muchos artistas y creadores, en nuestra sociedad occidental, la creatividad es vista como una tarea que hay que hacer. Existe la percepción de que se requiere trabajo duro para crear las mejores obras. Probablemente, hay grandes artistas que no necesitan excederse en el trabajo para tener éxito mientras hay otros que requieren mucho trabajo. Esta creencia está profundamente arraigada en nuestra sociedad. Lo que es muy importante es el oficio que demuestre el artista y la entrega y pasión que tenga por su obra y por la evolución de la misma.
La creatividad de una persona puede ser influenciada por su propio punto de vista sobre la creatividad. Una manera de aumentar la creatividad es entender cómo vemos la creatividad propiamente dicha y cómo funciona en el caso de cada uno de nosotros. No podemos enseñarle creatividad a un grupo de personas y esperar que se desempeñen de forma similar. Ésto seguramente parece muy obvio, pero raramente la creatividad es vista de esta manera. Aprender cómo ser creativo no es lo mismo que aprender a hornear un pastel.
Las filosofías orientales tienen algunos componentes relativos a la creatividad, en particular el Budismo (incluido el Budismo Zen) y el Taoísmo. Se cree que no se puede crear adecuadamente partiendo del control y la ilusión de la mente. Uno debe ir más allá de ella, más allá de su poder, y simplemente dejar la mente libre para expresar cualquier cosa que quiera. Tan pronto como tratamos de crear, por ejemplo "hacerlo", empezamos a controlar. Debemos aprender a aflojar el control, dejar la mente ser. En vez de forzar cualquier cosa, dejémosla venir, o más apropiadamente, démosle la oportunidad de venir (aunque ésto no funciona con todas las personas).
La creatividad está fuertemente relacionada con la receptividad hacia la vida y lo que ella nos ofrece. Ésto significa estar abierto a lo que es verdad respecto a nosotros mismos y a los demás. La creatividad florece cuando aceptamos la verdad acerca de las cosas. Por ejemplo, siempre es verdad que la gente es importante. Si yo trato de alcanzar mis metas desconociendo los derechos o sentimientos de los demás, me estoy engañando y mi percepción de la realidad esta distorsionada. Dado que la creatividad depende de información precisa acerca del medio ambiente de uno, mi falta de interés en otros se convierte en un obstáculo para la creatividad.
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Otra área donde la honestidad conmigo mismo me permite ser más creativo es en mis metas y sueños personales. He encontrado que entre más pienso en mis metas y las evalúo objetivamente (como si fueran las metas de otra persona), más reales llegan a ser para mí. Encuentro que tienden a ser factibles a medida que mi mente trabaja en maneras creativas de hacerlas funcionar. En general, he encontrado que mientras más insisto en algo, mi mente trabaja más en ello creativamente para lograr su realización. El mensaje aquí es insistir en las cosas que quieres, y no en las cosas que no quieres.
Esforzarse por ser original es contraproducente. La originalidad brota del extremo opuesto del esfuerzo. Simplemente sigue "el estilo natural" y la originalidad resultará.
"El estilo natural" incluye la disciplina. El propósito de la disciplina es enfocar la energía evitando la distracción. De este modo es una experiencia gozosa, porque sus beneficios son obvios.
Ensaya las técnicas y lucha por integrarlas a tu estilo de pensamiento hasta que lo hagas de una manera inconsciente. Escribe cada técnica en una tarjeta, lleve contigo la tarjeta durante un mes (o una semana) y practícala conscientemente hasta que forme parte de tu manera de pensar.
No importa qué tan loco parezca tu propio proceso, si te lleva a mejores ideas y más creativas, con soluciones viables y medibles ¡hazlo! Atrévete a vivir de una manera creativa pero conservando siempre en mente que es muy importante la disciplina y el oficio. Las Musas no visitan a quien no practica incansablemente.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

lunes, 23 de enero de 2012

Musicoterapia por Claudia López Vargas


La musicoterapia hace uso de sonidos, trozos musicales y estructuras rítmicas para conseguir diferentes resultados terapéuticos directos e indirectos a nivel psicológico, psicomotriz, orgánico y energético.
Dentro del marco general de la musicoterapia existen muchas tendencias, escuelas y direcciones de aplicación. Existe, por ejemplo, la musicoterapia ambiental, encargada de diseñar espacios sonoros amables, acogedores y tranquilizantes en salas hospitalarias y lugares de concentración pública.
Existe la MIT (Terapia de Entonación Melódica), desarrollada en el hospital de veteranos de Boston, importante centro de investigación neuropsicológica, para ayudar a recuperar el habla a enfermos que por causas diferentes (tumorales, circulatorias), la han perdido.
A nivel de estimulación psicomotriz temprana y dentro de los programas educativos regulares y especiales, se utiliza ampliamente la musicoterapia como facilitadora del aprendizaje e inductora de la coordinación.
Hay una clase de musicoterapia más sutil, que utiliza tonos puros, frecuencias particulares que hacen parte de un código específico de información que estimula puntos o zonas del cuerpo físico o del campo energético humano para equilibrar funciones orgánicas o psicológicas concretas.
¿En qué se basa la Musicoterapia?
Ha sido evidenciado experimentalmente que la música y sus componentes fundamentales (estructuras rítmicas, escalas, tonos, etc.), producen patrones de actividad eléctrica cerebral coherente, ello se traduce en una mayor eficacia a nivel del funcionamiento del cerebro, no sólo como rector de los procesos cognitivos, sino también como regulador de las funciones vegetativas del organismo.
Las medicinas vibracionales, han recalcado la importancia de la información electromagnética y su utilización como lenguaje terapéutico dentro del sistema orgánico. Los sonidos son frecuencias electromagnéticas susceptibles de ser utilizadas de manera análoga a la que son utilizados los colores en la cromoterapia.

¿En qué nos puede ayudar la Musicoterapia?

Uno de los usos cotidianos más simples y difundidos de la musicoterapia es la regulación del estado de ánimo. Utilizamos trozos musicales para alegrarnos en la depresión (El Bolero de Ravel) o para calmarnos en medio de estados de excitación producidos por la rabia, el estrés o el temor (Las Gimnopedias de Satie, los Cánticos Gregorianos o Cierta Música New Age).
También podemos utilizar trozos musicales para mejorar el aprendizaje (La Sonata del famoso estudio Mozart y piezas similares), ejercicios rítmicos para mejorar la coordinación y la resistencia física. La música, bien empleada, puede facilitar el contacto con bloqueos emocionales concretos y producir la catarsis necesaria para la resolución del conflicto (Tambores Chamánicos).
Dentro del espectro de la sintergética o sinergética y las terapias vibracionales, puede ser fundamental el uso del sonido puro o de acordes armónicos o inarmónicos para la movilización de energías particulares con efectos orgánicos concretos (Cuencos Tibetanos o Cuencos de Cuarzo).

Origen, historia y desarrollo de la Musicoterapia

La musicoterapia tiene su origen en la noche de los tiempos. Los primeros musicoterapeutas son los chamanes, médicos brujos tribales quienes comienzan a utilizar cánticos, salmodias, susurros y estructuras rítmicas repetitivas para inducir estados de conciencia a nivel colectivo con fines catárticos y religiosos.
Se tienen evidencias del uso ritual de la música en casi todas las grandes culturas de la antigüedad. Los griegos y los egipcios nos cuentan acerca de los efectos psicológicos de diferentes escalas y modos musicales.
De la misma manera, hindúes, chinos y japoneses antiguos, reconocen en sus ragas y modos pentatónicos, estructuras musicales aplicables a diversas actividades y estados de ánimo.
A partir de tales tradiciones, durante el presente siglo se ha sistematizado el estudio de los efectos psicológicos y orgánicos de la música y se ha reconocido a la musicoterapia como vertiente terapéutica de valor concreto.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

miércoles, 11 de enero de 2012

Metas, metas y más metas por Claudia López Vargas


La Programación Neurolingüística te ofrece una forma sencilla para que le enseñes a tu mente lo que quieres y que te ayude a lograr lo que deseas. Si no has logrado esas cosas que te dices con tus métodos, sigue estos pasos al pie de la letra y verás que lograrás tus metas en poco tiempo y de forma permanente.

Cuando tratamos de hacer muchas cosas a la vez lo más probable es que no hagamos nada. Si tienes varias metas en mente, te recomiendo que empieces con una meta primero, la más fácil de lograr, para que aprendas a hacerlo efectivamente.

1º. Piensa en lo que quieres lograr e inicia tu meta deseada con la palabra quiero y después el “qué” muy conciso y claro, por ejemplo, “quiero…..comer más ensaladas”; “quiero… hacer ejercicio en el gimnasio”; “quiero…….leer más libros”.

2º. Piensa si de verdad te motiva lo que estás pidiendo. Si quieres hacer ejercicio, quizá no te motiva el levantarte más temprano o el esfuerzo de hacer el ejercicio, sin embargo sí te motiva verte con un tono muscular saludable y quizá con unos kilos menos. Entonces, visualiza esto último, el resultado es lo que tienes que visualizar todo el tiempo. Escucha en tu interior cómo la gente nota tu cambio y te halaga. ¿Cuáles son tus sentimientos cuando te ves mejor después del ejercicio y cuando la gente te lo comparte? Tienes que traer a tu aquí y ahora estos sentimientos, estas emociones como si de verdad estuviera sucediendo. Respira profundo. Ya verás que con el paso de los días empieza a suceder y todo lo que hayas visualizado sucederá.

3º. Ahora tú puedes lograr ésto: ¿Cuál es el primer paso para lograr esto que te hace sentir bien? ¿Cuándo lo inicias? ¿Dónde lo realizas? ¿Cuánto tiempo le dedicas? ¿Qué necesitas para lograrlo? ¿Qué escuchas y ves cuando llevas a cabo tu meta? Es importantísimo que hagas todo ésto mentalmente con detenimiento respondiendo a cada pregunta con detalles.

4º. Imagina que ya lograste tu meta (sea leer un libro, bajar algo de peso, ir al gimnasio, etc.) ¿Cómo te sientes? ¿De verdad fue bueno para ti? ¿Los que te rodean están a gusto con tu logro? ¿Fue positivo para todos? Date cuenta si de verdad fue motivador el resultado. Date cuenta lo bien que te sientes con un resultado positivo sobre tu meta. Vete en el espejo y felicítate por este logro. Respira profundo.

5º. Finalmente pregúntate para qué quieres esta meta. Una vez que contestes ésto dile a tu mente que así quieres llevar a cabo esta meta y que te ayude. Respira profundo.

Verás que cumplir con objetivos es más fácil de lo que creías. Tu mente te ayudará a cumplir la meta como lo enunciaste arriba y seguirá los pasos que le enseñaste. Mientras más detalles le des a tu mente, más fácil será para ella seguir instrucciones.

Una vez que hayas logrado el primer objetivo, inicia con otro y haz lo mismo. Sentirás un gran poder dentro de ti y sólo se trata que le enseñes a tu mente lo que quieres, cuándo lo quieres y cómo lo quieres.

Recuerda que para obtener resultados diferentes, tienes que hacer las cosas de una manera diferente.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.

martes, 10 de enero de 2012

Pensamiento Holístico por Claudia López Vargas


Nuestros pensamientos van y vienen, aparecen y desaparecen. A veces los queremos y a veces no los queremos. Algunos son persistentes y otros son fugaces. Los patrones mentales de cada persona son únicos e irrepetibles y conforman una red muy compleja con innumerables conexiones y ramificaciones.
El pensamiento holístico (integral) percibe las cosas en su conjunto. Inicialmente contempla el todo. Contempla la orquesta completa y escucha las notas en su conjunto, califica, y evalúa. En segunda instancia puede analizar detalles o partes del todo. Puede concentrarse en una parte del conjunto como por ejemplo los violines, sin embargo, tiende a regresar al todo, a la orquesta completa.
La PNL plantea que nuestros pensamientos están compuestos por infinidad de detalles que pueden ser clasificados como visuales, auditivos y kinestésicos. Los visuales conforman todo lo que vemos y cómo lo vemos, los auditivos, lo que escuchamos y cómo lo escuchamos y los kinestésicos son los que podemos sentir a través del olfato, tacto, gusto y sentimientos. De manera que cualquier pensamiento está repleto de imágenes, sonidos y sensaciones de todo tipo.
Los pensamientos son la propiedad más importante que tenemos, ya que es a través de ellos que actuamos, decidimos y reaccionamos, y éstos pueden tener infinidad de matices ya que la capacidad mental es holística. Cuando percibimos algo, como una flor, la visualizamos, la sentimos y la olemos y además nos trae a la mente referencias que tiene que ver con la experiencia. La diferencia entre las personas, es lo que hace que los pensamientos sean únicos, porque algunas personas primero pueden oler la flor, luego sentirla y finalmente observarla. Y otras pueden hacerlo en otra secuencia y con otra intensidad. No hay un patrón fijo para todos y eso es precisamente lo que nos hace únicos e irrepetibles.
Pensamientos positivos
Debido a que nuestros pensamientos, nos hayamos dado cuenta o no, son holísticos, es decir, abarcan el todo, son ricos en contenido y detalles, e incluso desencadenan las emociones que van ligadas con el recuerdo. Sin lugar a dudas, estos incluyen nuestra experiencia pasada, las creencias, principios, opiniones, enfoques, disciplinas, y todo tipo de matices muy personales que dan color, animación, sonoridad y vida a lo que pensamos, como si fuera en nuestra realidad externa ese momento. Podemos vivir los pensamientos como si fueran reales, sentirlos y palparlos. Esto es un pensamiento holístico: un pensamiento que incluye todo lo que va con tu personalidad, con tu mapa.
Los pensamientos positivos son muy buenos porque al ser “como reales”, te dan energía, entusiasmo, motivación, placer y el impulso para realizarlo. Incluso puedes generar adrenalina, en caso de que sea necesario, para lograr la meta que estás contemplando en tu mente. En caso de una enfermedad es bueno contar con pensamientos positivos para visualizar la salud, sentir el bienestar y escuchar que los demás te dan palabras de aliento. En el caso de estar frente a una situación difícil, es mejor pensar que hay una salida al final del túnel. Definitivamente, es recomendable que aproveches la capacidad de pensar positivamente, especialmente cuando las cosas no van bien.
Pensamientos negativos
Como ya dijimos que los pensamientos que tenemos son holísticos, y parecen como “si fueran reales”, es muy peligroso pensar en negativo, porque se sienten igualmente auténticos. Los pensamientos negativos vienen con todos sus detalles y desencadenan las emociones correspondientes. Este tipo de pensamientos dan origen a la depresión, los celos, el enojo, la venganza, el estrés, baja autoestima, preocupación, nerviosismo, la frustración y todo lo que puedas pensar. Si piensas constantemente que siempre te va mal, así será, visualizar escenas de celos inventadas, parecerán reales y te afectarán.
Con respecto al tema de enfermedades, ésto es muy peligroso, porque en vez de mejorar, la enfermedad avanzará porque cuando detonas emociones negativas dentro de ti, se inhibe el sistema inmunológico y quedas sin protección. De aquí surgen muchas enfermedades, desde una gripa, gastritis, hasta un cáncer. Por un tiempo parece que no pasa nada, que estás bien, sin embargo, se acumula y un día se detona.
Pensamientos creativos
Debido a todo ésto, fomentar pensamientos creativos es muy bueno, pues tu mente te suministra todos los elementos para lograr lo que quieras construir, imaginar, o inventar. Las personas soñadoras son muy creativas. Los artistas, músicos, escritores, saben muy bien poner a trabajar esta parte. Para las personas que no ejercen su parte creativa con frecuencia, pueden iniciar con el proceso dirigiendo su mirada hacia arriba a la derecha para buscar nuevas ideas y crear nuevos conjuntos de realidades. El mover los ojos de esta manera, le da una señal al cerebro para activar la parte creativa. De esta manera se inicia el proceso que quieres realizar para crear nuevas ideas y como magia, surgirán si las dejas fluir. Es importante intentar esto varias veces, hasta que logres comprobar que sí funciona, recuerda que estás entrenando a tu mente en una nueva manera de hacer las cosas.
Cuando estés en problemas, es mucho mejor iniciar pensamientos creativos y lograr buenas ideas, que sumirse en los negativos y caer en emociones nocivas. Es igual de fácil estar en uno que en otro. Los dos se presentan con todos sus matices y envueltos en emociones y sensaciones que te llevarán a que parezca realidad. Siempre eres tú el que decide en dónde vas a estar; con tus pensamientos positivos, los negativos o los creativos. Tú decides.
Si quieres profundizar en el tema, consúltanos. En tu camino hacia el éxito, déjate acompañar por Sombra, Personal Coaching.